Foro Permanente de Performance: : hacia una (in)gestión cultural de las prácticas del cuerpo en la universidad sin condición 

He aquí lo que podríamos, por apelar a ella, llamar la universidad sin condición: el derecho primordial a decirlo [y hacerlo] todo, aunque sea como ficción y experimentación del saber, y el derecho a decirlo [y hacerlo] públicamente, a publicarlo.                                                                                                                                                                       La universidad sin condición (2002) de Jaques Derrida

 

A. Introducción

El Foro Permanente de Performance (FPP) es una plataforma gestora de proyectos culturales concebida a partir del marco de un (g)estar culturalmente incómodo desde el contexto del Programa de Estudios de Mujer y Género (PEMG) de la Facultad de Estudios Generales (FEG) de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP). La gestión de la plataforma se construye a partir de dos años de gestión, documentación, construcción e invención de archivos en línea de diversas instancias artístico-pedagógicas tales como proyectos curatoriales y artísticos, seminarios, talleres y foros relacionados a las prácticas del cuerpo dentro y fuera, paralelo, al lado de y a pesar de la universidad.

Tomando como punto de partida el pensamiento hispanoamericano sobre la gestión cultural esta monografía busca realizar una reflexión en torno a mi práctica curatorial en el Foro Permanente de Performance. Como hilo conducto para guiar el lector a través del recorrido de la gestión del proyecto a lo largo de los últimos dos años utilizaré Área de ensayo (2015), ejercicio curatorial que aúna la documentación del quehacer de la plataforma. Dicha reflexión se ha perfilado desde los bordes del pensamiento teóricos de Alfons Martinell Sempere, Laura Elena Román García, Víctor Vich, Lucía Polet Castillo e Iván Juárez Granados para esbozar los modos de gestión de la plataforma. He denominado estos modos de hacer como (in)gestión cultural: un acercamiento curatorial caníbal a las genealogías de pensamiento y práctica artística, éticas y feministas-cuir que se articulan en torno a la especificidad del (con)texto académico del PEMG en relación al legado moderno-colonial de la universidad latinoamericana.

Proyección del texto curatorial de Área de ensayo

Proyección del texto curatorial de Área de ensayo

B. La gestión cultural

Debido a la corta historia de la gestión cultural práctica como objeto de estudio académico en España, América Latina y en Puerto Rico se puede considerar como un “campo de acción” profesional y académico emergente. La crisis epistémica suscitada por este proceso de conformación teórica y profesional despliega, como aclara Martinell Sempere en La gestión cultural: singularidades profesionales y perspectivas de futuro (2001), un “tanteo experimental” en la reflexión de lo que podría ser la agencia del gestor cultural (7). Dentro de este tanteo, señala que “la gestión cultural no se puede definir como una ciencia, ni puede contemplarse dentro de un marco epistémico propio, sino que es el fruto de un encargo social” (6). Para él, la gestión cultural es una forma de entender la acción en respuesta a  necesidades sociales por medio de “un conjunto de saberes, prácticas y actitudes que reclama una capacidad creativa y la compresión sensible de definir objetivos y diseñar proyectos […] con gran atención a los procesos sociales de un contexto determinado” (Martinell Sempere 12-14). Martinell Sempere también argumenta que “la gestión cultural se ha producido sin referente conceptual previo”, y debido a esto la gestión ha de buscar construir su propio “marco teórico y conceptual de acuerdo a las necesidades de los límites mismos de la realidad contextualen la que el gestor cultural se inserta (Martinell Sempere 5).

Debido a esta carencia de referentes conceptuales previos, la agencia del gestor cultural  opera como “aquel conjunto de diversas, herramientas […] y perspectivas” -y, añadiría yo, acercamientos- que según Laura Elena Román García en Una revisión teórica sobre la gestión cultural. Revista Digital de Gestión Cultural (2011), “son incapaces de crear un discurso cultural propio, legítimo y/o especializado”; es decir, un marco conceptual y teórico disciplinado. Esta delimitación entre agentes culturales ‘creadores de discurso’ y ‘gestores, no creadores, de discurso’ trae consigo nociones debilitadoras de la gestión como práctica cultural. Esta, lejos de fortalecer el desarrollo de un marco teórico legítimo, reproduce y perpetua distinciones más que cuestionables entre la teoría y la práctica. En contraste a esta incapacidad, Román García nos presenta la posibilidad de concebir la agencia del gestor como indisciplinada. Es decir, como una práctica procesal, reflexiva e intuitiva que, “permeada por el contexto y las disciplinas en que surgió”, se construye a partir de “la capacidad de ver, escuchar, reflexionar y actuar”, para “dar origen, generar, producir, conducir, realizar hechos y acciones” en el campo cultural  (Román García 8-9).

Uno de los postulados centrales de Martinell Sempere, la noción de la gestión cultural como fruto de un encargo social, nos ofrece un acercamiento para entender la incapacidad del gestor para producir un discurso cultural propio y legítimo. La gestión cultural busca contraponerse a las corrientes burocráticas e ir “más allá del circunscribirse a la mera administración del campo cultural” (Martinell Sempere 9). Según, Lucía Polet Castillo e Iván Juárez Granados en La Gestión Cultural desde la perspectiva de nuevos gestores (2011), la principal labor de la gestión cultural “no es proveer servicios ni productos culturales”, sino regularizar y normativizar, para mediar, el terreno en el que se desarrolla la cultura con el fin de  “atender las necesidades y demandas que presenta la sociedad” (75). Esto es, “la creación de políticas culturales, instituciones y espacios que se encarguen de regular y legitimar el deber cultural” a través “de acciones sistémicas que permiten la realización de […] mediación de procesos y requerimientos, así como la administración de los recursos tanto materiales, como humanos o técnicos”. […] “Es en esencia co-ayudar a crear cultura” (Polet Castillo y Juárez Granados 75-76).

Un ejemplo de la gestión como fruto de un  encargo social, desde una óptica de la gestión como práctica social y acción política, son las políticas culturales desculturalizadas propuestas por Víctor Vich en La desculturalización de la cultural. Retos actuales de la políticas culturales (2013). Vich propone posicionar la cultura “como un agente de transformación social” y como un “dispositivo central para intervenir críticamente en las relaciones social existentes” (Vich 130). Yo argumentaría, que además de posicionar la cultura, el sujeto gestor debe estar posicionado en relación a la producción cultural y sus debates, entiéndase como sujeto persona, colectivo y/o comunidad. Vich da un ejemplo de como se pueden aplicar sus políticas culturales a-culturales en la articulación de la producción cultural conforme a objetivos inscritos en el devenir social:

“[Si] en una localidad se encuentra un alto índice de violencia […] entonces la mayoría de las actividades culturales por realizarse deberían estar dedicadas a intervenir en dicho tema. Se trata de proponer bloques de actividades, todas relacionadas entre sí, que puedan desarrollarse durante largos plazos” (Vich 134).

Vich describe el rol del gestor cultural a-cultural como “una labor parecida a la de los curadores”, es decir, “seleccionar, organizar, recolocar, subrayar y circular objetos simbólicos” y/o “servicios cultural ya existentes de nuevas maneras”, para con ellos “construir guiones y activar procesos de discusión pública y de cambio político […] según las temáticas en las que se haya optado por intervenir” (Vich 135-137). Además “son los activistas y “los permanentes investigadores de las problemáticas […] social[es]” los que “cartografían diagnósticamente la producción cultural existente en la localidad” en la que se insertan para “gestionar múltiples intervenciones simbólicas”; es decir, “gestionar, sobre todo, la deconstrucción de imaginarios hegemónicos y la producción de nuevas representaciones sociales” (Vich 135).

Esta reflexión de la gestión a-cultural como encargo social se construye a partir de una concepción de que la creación de políticas culturales, instituciones, plataformas y espacios alternos y paralelos a las infraestructuras culturales y pedagógicas estatales no son un servicio y/o producto cultural. El encargo social radica en, conjunto al atender las necesidades sociales, tanto en el problematizar, a veces complementando y a menudo impugnando, las relaciones inciertas con las infraestructuras hegemónicas que aportan precariamente a la producción cultural, como llenar sus sus los vacíos, los olvidos y los silencios culturales. Para con ellos construir un discurso cultural crítico. Concebir la gestión como productora cultural partiendo como un modo de co-ayudar a crear cultura, mediar procesos y contextos y, organizar modos de proceder es generar discursos culturales y políticos. Y su operacionalización respecto la cultura, las instituciones culturales estatales, la producción y pensamiento cultural son el campo de acción, conceptual y teórico que, más que legítimo, está vivo, y más que ser propio, es comunal.

C. Más allá de la gestión diagnóstica hacia una (in)gestión como lectura/ re-escritura caníbal de las genealógica del contexto

Mi práctica como gestor del Foro Permanente de Performance se sirve conceptualmente de la definición del rol del gestor cultural de Vich. Lo que particulariza la gestión cultural de la plataforma es asumir la cartografía diagnóstica de la producción cultural, específicamente de las prácticas y pensamientos del cuerpo en el arte contemporáneo, como una lectura genealógica de esta producción cultural así articulada por medio del pensamiento artístico, ético y feminista-cuir del contexto académico del Programa de Estudios de Mujer y Género. Mediante esta lectura coyuntural, se intervenir además simbólicamente el contexto más amplio del legado moderno-colonial epistémico de la Facultad de los Estudios Generales.

La noción de gestar cultura gira en torno a un estar en constante preparación, crecimiento y desarrollo de ideas, perspectivas y acercamientos de dar origen, generar, producir y conducir cultura a partir de un ver, escuchar y actuar mediado por el contexto. La noción de gestionar de la cultura es un proceso organizativo, sistémico y administrativo, de un conjunto de herramientas que a pesar de ser reflexivo e intuitivo, es incapaz de producir cultura porque carece de un discurso propio, no tiene el soporte de un marco epistémico propio, ni referentes conceptuales previos en los cuales sustentarse legítimamente. El eje de mi proyecto en el FPP ha sido problematizar la tensa relación entre las nociones de gestar/ gestionar de la cultura insertando una lectura genealógica de las prácticas y pensamientos articulados en el contexto de la gestión. Para comenzar a elucubrar la gestión del FPP como producción cultural indisciplinada, vinculo los conceptos de gestión/ gestionar desde esta lectura genealógica con la noción del ingestión que alude tanto al consumir alimentos, como a un devorar caníbal; es una ingesta, más que apropiadora, es una ingesta devoradora de la  producción cultural del contexto en las cuales el sujeto ingestor esta inmerso. La lectura genealógica del contexto es el motor del ingestar, del acto caníbal de la ingestión cultural; es el dejarse envenenar, hasta ser poseído, por la producción cultural del contexto.

Seminario Efímero Mara Negrón, Área de Ensayo

Seminario Efímero Mara Negrón

Nuestra noción caníbal de la ingestión cultural se ha servido grandemente del libro De la animalidad no hay salida (2009) y otros artículos de Mara Negrón, así como del universo conceptual del ensayo El porvenir de la profesión o La universidad sin condición (2002) de Jacques Derrida. Estos textos se encuentran en el Seminario de Estudios de Genero Mara Negrón, una pequeña sala de lectura conformada por parte de la biblioteca personal de Mara Negrón que, a su muerte, su familia donó al PEMG. El Seminario Efímero Mara Negrón es el centro espacial y germen conceptual de Área de ensayo (2015). Es una instalación de cuatro muebles de madera vacíos que articula la tensa y productiva relación entre la gestión y la ingestión, que tiene su paralelo entre las bibliografías académicas respecto a las bibliografías efímeras de las prácticas del cuerpo en el arte contemporáneo. Esta analogía oposicional ilumina también la conexión entre la permanencia del archivo virtual de la plataforma y lo efímero de las prácticas corporales que documenta y preserva, y está implícita en el nombre mismo del Foro Permanente de Performance.

Mara Negrón en La biblioteca de los caníbales (2012) se pregunta, sin pretender contestar, ¿que es lo caribeño? para reflexionar acerca de que todo lo que podamos decir contar, narrar, pensar y escribir acerca del Caribe “proviene de la Biblioteca que heredamos de Europa y de su cultura letrada; que no es sólo un lugar, sino que también representa la diseminación de ideas, y que surge para espacializar la ilustración y la cultura letrada” en los territorios colonizados (Negrón). “La imposibilidad de demarcarnos”, arguye Negrón, “reside en el hecho de que el Caribe es un invento, el del Nuevo Mundo. Nuevo mundo que produjo un encuentro, un mestizaje de prácticas […] un tanto caníbales” (Negrón). Negrón nos invita acercarnos a la  biblioteca en una actitud irreverentemente caníbal con un hambre insaciable. Ella reivindica la figura del escritor caníbal, “aquellos que han devorado sin modales ni formas la biblioteca del otro. […] de la cultura letrada o de la biblioteca como el lugar de un banquete primitivo en el que se acomete el acto ya prohibido de comerse al otro. […] El acto más sacrílego acto de introyección de las culturas europeas que los habitantes del Nuevo Mundo jamás hayamos cometido” (Negrón)

Desde una perspectiva hermenéutica de la cultura como texto podemos asumir la lectura del contexto como un texto; un (con)texto. Podríamos entonces argumentar que la lectura irreverentemente caníbal de las genealogías de las prácticas del cuerpo del (con)texto toma forma en el cuerpo-(con)texto del PEMG. Para entender la ingestión de la cultura como lectura caníbal del cuerpo-(con)texto me baso en la distinción barthiana de texto de placer/ texto de goce como instrumento conceptual literario para articular la noción del lector caníbal. La gestión cultural pensada como texto de placer hace de la lectura del cuerpo-(con)texto un placer pasivo, una lectura hegemónica. Esta lectura que se instala en la comodidad según Mara Negrón en De la animalidad no hay salida (2009) “proviene de la observación de la ley de la cultura” (20). Contrario a esta gestión placentera, el concebir la ingestión como lectura del cuerpo-(con)texto como un texto de goce es más bien la lectura caníbal del sujeto (in)gestor para quién la lectura de las genealogías del cuerpo-(con)texto no es un consumo, sino una escritura de lo previamente escrito. La canibalidad de la ingestión cultural como re-escritura gozosa del cuerpo-(con)texto, “es una práctica a través de la cual el contexto se vuelve hacer algo que ya había sido hecho con anterioridad” pero en la medida que lo deshace, “lo vuelve un hecho inacabado, o termina dándolo por no hecho”; más aún “termina dando el contexto por hacer” (Rivera Garza 267). La re-escritura gozosa “es una práctica […] con y en el tiempo […] del hacer […] con y en el trabajo colectivo, digamos, comunitario e históricamente determinado, que implica volver atrás y volver adelante al mismo tiempo: actualizar: producir presente” (Rivera Garza 267). Es una “práctica transformativa o del trabajo de hacer, deshacer y rehacer” y “establecer nuevas relaciones a partir de viejas o de no relaciones, de trazar líneas y mapear conexiones” (Rivera Garza 267) entre estas genealogías para construir con ellas una trabajo intelectual comprometido políticamente con el cuerpo(con)texto.

Para Autobiogarras (2015) convoqué a estudiantes, docentes y artistas ligados al PEMG para realizar una re-escritura colectiva en la fachada del Programa. Nos apropiamos del término Autobiogriffures, que Mara Negrón (2009) toma de Las opiniones del gato Murr de E.T.A. Hoffmann y lo traduce como Autobiogarras. Este concepto implica una antropofagia animal que desgarra la autobiografías del amo para escribir la suya. Nos insertamos en esa re-escritura como sujetos de una traducción cultural por medio de una apropiación de argumentos y reflexiones del panorama teórico y conceptual de los estudios de género, feministas y cuir. La re-escritura se asumió desde la diferencia de nuestro cuerpo-(con)texto geopolítico, histórico y colonial particular. Los participantes seleccionaron citas y, devorándolas “sin modales ni formas”, las inscribieron sobre el muro institucional de la fachada.

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Autobiogarras

La (in)gestión cultural del FPP, es producto de una biblioteca, que Negrón describe como “siempre variopinta” y se retroalimenta por medio de (1) la ingestión de diversos proyectos artísticos, pedagógicos y curatoriales productos de la lectura genealógica que re-escritura gozosamente el cuerpo-(con)texto, (2) su documentación, (3) la documentación curatorial de las presentaciones artísticas dentro y afuera de la Universidad de Puerto Rico (4) disposición en el línea de la documentación de estos proyectos en el espacio virtual del Foro Permanente de Performance, (5) la creación e invención de archivos, (6) Área de ensayo, como ejercicio curatorial que aúna la documentación de la ingestión de diversos proyectos artísticos, pedagógicos y curatoriales del primer punto y (7) la construcción de esta monografía compuesta de la documentación y reflexión de toda la ingestión. Este acercamiento de documentación curatorial concéntrica es parte esencial de la re-escritura gozosa del cuerpo-(con)texto.

El Seminario Efímero Mara Negrón de Área de ensayo, como una Biblioteca de los caníbales, es la ingestión de un “espacio para devorar […] con[…] ganas de subvertir […] la placentera cultura del país en el que viven”  (Negrón). Negrón se pregunta, ¿[y] habrá cultura sin canibalismo? El vacío de los muebles, se resuelve en el cuerpo que piensa y que, desde su ausencia, resiste su desaparición en nuestras acciones y reformulaciones, en las Biblioteca de los caníbales, tanto el FPP como el PEMG

D. (In)gestión curatorial de las genealogías de las prácticas del cuerpo-(con)texto

El Programa de Estudios de Mujer y Género tiene la particularidad de ser un espacio académico dentro de la Facultad de Estudios Generales en donde consistentemente varios de los profesores son también algunos de los artistas del cuerpo más contundente en el arte contemporáneo de la isla. El cuerpo-(con)texto del programa se ha ingestó a partir de 30 años de carrera de la bailarina y coreógrafa experimental Viveca Vázquez, el historial académico y artístico del filósofo y performero Bernat Tort y del bailarín, actor y performero Pepe Álvarez, las trayectorias artísticas de la artística del escenario Teresa Hernández, la improvisadora Karen Langevin y Aravind Enrique Adyanthaya, entre otros.

Viveca Vázquez, a quién el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico le celebró una exhibición retrospectiva en el 2013 es profesora regular del PEMG, como lo es también Bernat Tort. Álvarez, quién fue el colaborador principal de la (in)gestión cultural del FPP ha sido también profesor allí, y el próximo semestre lo será Aravind Enrique Adyanthaya. Teresa Hernández se desempeña como asistente en la investigación que Vázquez y García Padilla se encuentran actualmente realizando, titulada: Rompiendo formas: una mirada a la escena experimental de los 1970 a 1990 en Puerto Rio. En ella que han entrevistado a una diversidad de artistas, gestores, curadores y profesores. Como documentador de estas entrevistas, he tenido el privilegio de estar expuesto a una historia por escribir del arte experimental de las últimas décadas en Puerto Rico. A partir de la mirada histórica que me regala mi participación en esta investigación es que se he desarrollado el acercamiento genealógico de la (in)gestión cultural del FPP. En diversos momentos, Vázquez, Álvarez, Hernández, Langevin y Merián Soto han encontrado  acogidos en el espacio de PEMG para su la producto artística y labor como tallerista.   Dentro de las divisiones disciplinares de las prácticas del cuerpo, los artistas mencionados representan genealogías distintas de pensamiento y prácticas artísticas del cuerpo.

Además de estos acercamientos, me aproximo a la gestión del FPP a través de la problematización de diversos temas en el arte contemporáneo, tales como los estudios del performance, prácticas documentales, site-specific y diversos acercamiento artísticos a la crítica institucional. En este marco, me enfoco específicamente en el performance en relación a su registro documental y al archivo, en el pensamiento curatorial de lo efímero y en las prácticas del cuerpo en el espacio del museo. Estos temas se discutieron en Continuidad, precariedad y persistencia (agosto 2014), foro realizado en colaboración con la curadora Sabrina Ramos en Casa de la Cultura Ruth Hernández de Río Piedras a la luz de la recién celebrada exhibición retrospectiva Cuerpo|Materia: performance 2000-2014 (2014). Junto a Ramos, convocamos a distintos artistas, profesores y curadores, tales como Bernat Tort, Maruja García Padilla, el curador, escritor y dramaturgo Nelson Rivera, la movedora, documentadora y activista Noemí Segarra y la antropóloga y artista Adriana Garriga López, para abrir un espacio de debate y problematizar sobre el rol del curador en relación a las prácticas performáticas y la museológicas.

Continuidad, precariedad y persistencia

Continuidad, precariedad y persistencia

La práctica curatorial, sólo una metáfora en la definición del rol del gestor cultural de Víctor Vich, ha sido clave en la lectura y re-escritura caníbal de las genealogías de las prácticas  y pensamientos del cuerpo-(con)texto del Programa de Estudios de Mujer y Género. Idea de Nexo (mayo 2014), el primer proyecto curatorial del FPP, fue una programación de piezas de performance en el vestíbulo de la FEG creada por estudiantes subgraduados en el marco de cursos de performance ofrecidos en diversos departamentos del Recinto de Río Piedras durante el segundo semestre del año académico 2013-14. Su objetivo, fue establecer un nexo entre las diversas genealogías artísticas e idiosincrasias pedagógicas de diferentes artistas-profesores: el curso de Poéticas del performance de Pepe Álvarez, el curso Arte Efímero de Migdalia Barens, y el curso Género y performance de Viveca Vázquez.

Idea de Nexo (Foto: Prof. MIgddalia Barens)

Idea de Nexo (Foto: Prof. MIgddalia Barens)

Nuestro segundo proyecto curatorial formal, Cuerpo en el museo (febrero-abril, 2015) fue una muestra de registros documentales videográficos que filmado y/o editado, o en los que he colaborado del 2013 al 2014. Fue presentada en la Librería del Instituto de Cultura Puertorriqueña del Viejo San Juan. A diferencia de un ‘curador invisible’, el curador de prácticas del cuerpo va generando su propio material documental. Cuerpo en el museo se enfoca en cómo las prácticas efímeras del cuerpo trastocan los paradigmas museográficos e institucionales de los museos. En Cuerpo en el Museo se mostrará y discutiera la documentación de las siguientes piezas que se describe a continuación:

Coreografia del error CONDUCTA de Viveca Vazquez

Coreografía del error: CONDUCTA de Viveca Vázquez

Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico

Vázquez revisitó junto a sus bailarines algunas de las piezas de su archivo coreográfico en relación a la arquitectura colonial del Museo.

Esto NO es una pieza de Viveca Vázquez

Esto NO es una pieza de Viveca Vázquez (2013) de Pepe Álvarez

Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico

Álvarez se inserta como artista-investigador en el archivo coreográfico, plástico y conceptual de Vázquez para intervenir el espacio museográfico del MAC como contrapropuesta curatorial a la exhibición retrospectiva Coreografía del error: CONDUCTA de Viveca Vázquez.

Transparencia, desnudez de Awilda Sterling Duprey:Ivette Román

Transparencia de Awilda Sterling Duprey, en colaboración con Ivette Román

Arsenal de la Puntilla del Viejo San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña

Sterling Duprey, en colaboración con Ivette Román, re-escribe la propuesta de la exhibición Cosas, curada por Abdiel Segarra, en el contexto y el espacio de la exhibición retrospectiva Cuerpo|Materia: performance 2000-2014 curada por Sabrina Ramos. Sterling re-significa algunas de las obras exhibidas desde la especificidad de su cuerpo autobiográfico y develando cuestiones de género, raza y sexualidad.

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(De)Colonial Reconquista de Marian Barsy Janer

Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico

El 19 de noviembre de 2014, -día en que se conmemora el descubrimiento de Puerto Rico- Marina Barsy Janer utiliza el patio interior del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico para poner en evidencia un entramado legal en que se articula la compleja relación entre el cuerpo y el estado. Su cuerpo es soporte tatuado de la palabra, ya cuerpo, ‘COLONIA’. El proceso de tatuar, cada una de siete mujeres convocadas por la artista, firmaba ante un abogado, los derechos de propiedad sobre una letra la palabra colonia que la artista que Barsy había asignado previamente.

E. (Con)texto sin cuerpo de la (in)gestión.

A partir de la reformulación de la lectura diagnóstica de rol de la gestión cultural según Vich, articularé mi acercamiento contextual en la relación entre del cuerpo-(con)texto del Programa de Género y (con)texto sin cuerpo de la Facultad de Estudios Generales. El examen diagnostico de su producción cultural producto me sirve para cartografía esta relación, iluminando sus necesidades, carencias y silencios y definiendo el campo e acción (in)gestión de estos contextos.

1) Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras:

Esta cartografía se empieza constituir desde el momento que la profesora María Isabel Quiñones obtuvo la aprobación del Senado Académico para crear el Programa de Estudios de Mujer y Género como una certificación en estudios de mujer y género inicialmente bajo el Decanato de Asuntos Académicos del Recinto y posteriormente en la Facultad de Estudios Generales. Junto a otros profesoras como Mara Negrón y Maruja García Padilla, entre otras muchas, el Programa hasta su estado actual. La noción del cuerpo-(con)texto de PEMG, y una de las lecturas neurálgicas de la plataforma, surge a partir de un performance, titulado As if: Como si, que realicé en el curso de Arte Efímero de la artista profesora Migdalia Barens. As if: Como si surge a partir de la lectura genealógica del PEMG, específicamente en respuesta a cómo las y los profesores y estudiantes del PEMG se han servido de El porvenir de la profesión o La Universidad sin condición (2000) de Jacques Derrida para reflexionar críticamente el proyecto universitario de la Universidad de Puerto Rico. El performance consiste en una lectura pública, individual y colectiva, del ensayo en el vestíbulo de la FEG. Leía azarosamente con micrófono en mano:

La universidad moderna […] pretende y debería verse reconocer […] sin condición; además de la libertad de expresión, una libertad incondicional de interrogación y de proposición, aún más, el derecho de decirlo todo públicamente todo lo que una investigación, un saber y un pensamiento de la verdad exigen […] aunque sea a título de ficción y de la experimentación del saber. La universidad moderna debería ser sin condición. […] Dicha universidad exige y se le debería reconocer por principio, además de lo que se denomina la libertad académica, una libertad incondicional de interrogación y de proposición, e incluso, más aún si cabe, el derecho de decir públicamente todo lo que exigen una investigación, un saber y un pensamiento de la verdad. […] Esta universidad sin condición no existe, de hecho, como demasiado bien sabemos. Pero, […] ésta debería seguir siendo un último lugar de resistencia crítica -y más que crítica- frente a todos los poderes de apropiación dogmáticos e injustos. […] La universidad debería, por lo tanto, ser también el lugar en el que nada está a resguardo de ser cuestionado, ni siquiera la figura actual y determinada de la democracia; ni siquiera tampoco la idea tradicional de crítica, como crítica teórica, ni siquiera la autoridad de la forma «cuestión», del pensamiento como «cuestionamiento». […] He aquí lo que podríamos, por apelar a ella, llamar la universidad sin condición: el derecho primordial a decirlo todo, aunque sea como ficción y experimentación del saber, y el derecho a decirlo públicamente, a publicarlo. [La universidad sin condición] irrumpe en el presente y altera la fibra misma de lo real mediante generación de problemas […] genera crisis.

El porvenir de la profesión o La universidad sin condición (2002) de Jacques Derrida

As if: Como si

Lectura pública de La universidad sn condición en la apertura de Área de ensayo.

Foto por Arnaldo Rodríguez Bagué

Tanto en Indignación, género y universidad sin condición (2014) de Maruja García Padilla, como en Procurando el Programa de Género fuera la Universidad (Opinión) de Jaime Géliga Quiñones y Sebastián Medina Ortiz, exalumnos del programa de género, se han servido del ensayo para pensar y señalar, desde una perspectiva de género, la carga masculinizante de esta universidad burocrática; un espacio consecuencia conformado por estructuras censurantes y teñidos por actitudes anti-culturales y anti-intelectuales. Una universidad burocrática es fundamentalmente a-cultural ya que tiene, como subraya Mara Negrón en el prologo de La universidad sin condición de Jacques Derrida, una escasez de espacios e instancias culturales universitarias en donde se genera otro tipo de discurso artístico, cultural y académico. El gestar proyectos culturales dentro de estas estructuras censurantes, siguiendo García Padilla, implica gestar desde una cultura de “la precariedad asumida”. En esta “los procesos administrativos y burocráticos priman sobre las exigencias de la docencia, la investigación y la creación, así como sobre los intereses y necesidades de profesores y estudiantes” (García Padilla).

El escritor, artista visual y profesor de la FEG Eduardo Lalo en su ensayo Las dos universidades (2014) subraya que “desde esta perspectiva es posible concebir, organizar y regir una universidad como si fuera un hospital o un almacén, es decir, independientemente de los saberes asociados a esta” (Lalo, 2014). Acerca de estas actitudes y posicionamiento anti culturales y anti intelectuales comenta que: La Universidad debía ser […] la que inventariara, estudiara y custodiara la memoria de una cultura subestimada, cuando no despreciada o negada, durante siglos por los colonialismos. […] No se debe olvidar que la corona española le negó a nuestro país una institución de educación superior a todo lo largo de su dominio, es decir por más de cuatro siglos. […] Con [estas actitudes y posiciones anti culturales y anti intelectuales] ello se estaría ejerciendo un procedimiento similar al de los colonialismos que hemos sufrido […] En la visión corporativa de la universidad, como en el colonialismo, no se valora la memoria, porque aparte de que esta no genera ganancias, el conocimiento y la interpretación del pasado abre puertas, siembra interrogantes y ofrece siempre la oportunidad de reescribir la historia y rehacer el territorio. También la memoria permite descubrir a los responsables y se desestabilizan así las ambiciones de impunidad de la historia oficial e impuesta. (Lalo, 2014)

University of...

Foto de University of…

2. Programa de Estudios de Mujer y Género

Dentro de esta universidad burocrática, los exalumnos del PEMG Sebastián Medina Ortiz y Jaime Géliga Quiñones, de la mano del prologo del ensayo de Derrida escrito por Mara Negrón titulado  Well, you can be one of them, and I’ll be all the rest (2000), reclaman el derecho a la participación y colaboración de parte de los estudiantes en los deberes y responsabilidades morales e intelectuales de la comunidad académica. Con la perspectiva de género como punto de partida, señalan la carga rígida y masculinista en los debates de los proyectos universitarios que cierra posibilidades y resiste transformaciones para, posicionarse en  cómo, con y ante los demás, pensar y actuar ante la universidad como posibilidad. Mara Negrón asume ‘el acto de profesar’ derridiano desde el cuerpo para “tener un dialogo creador desde la creación misma como posibilidad de la universidad” […] “donde el pensar y la universidad aparecen como espacio ético-político ante el estar con las personas en el mundo (Negrón, 2000). Jaime y Sebastián asumen el Programa de Género de la siguiente manera:

En fin, en un momento donde la educación es mercancía neoliberal, donde se asumen bachilleratos y programas académicos pensando en su utilidad para el sistema económico, donde la simultaneidad del tiempo opera desde agilizar su velocidad y control sobre los cuerpos, el Programa de Género se asume desde la lentitud, desde la reivindicación de la inutilidad ante esa Universidad, en mayúscula y singular. [N]o hay una manera de estar en el Programa de Género sin cuestionarse la universidad y el proyecto universitario. No vamos a clases, sino que las cuestionamos. No insistimos en la repetición vacía de la lectura, sino que la devoramos y desaprendemos para ensayar otras formas de mirar, pensar, ser y estar. Nos declaramos guerra como estudiantes contra nosotras y nosotros mismos, guerra en las palabras y en las acciones, guerra de estar por esa promesa de ser. El Programa de Género se asume desde las que quedamos fuera de esa comunidad institucionalizada y la suma de restos, desde los sexos, las razas, las precarias, las sero-positivas… las que no somos. Desde esta experiencia estudiantil, no hablamos de la universidad que queremos, sino de la que estamos viviendo de manera privilegiada con los y las demás. Desde, como diría Imre Kertesz, “la inutilidad de la lucidez.”

Área de ensayo

Área de ensayo

Persiguiendo esta pulsión de una universidad sin condición dentro de esa promesa de ser desde el cuerpo en la universidad como posibilidad, el FPP sirvió como plataforma gestora del taller entre-medios (diciembre 2014), taller de Pepe Álvarez que se construye interdisciplinariamente desde la danza experimental, el teatro post-dramático, el performance y la multimedia. Esta gestión respondió a los reclamos de algunas y algunos estudiantes del PEMG que insistieron en armar, junto al componente teóricos de sus cursos, un espacios nuevo de práctica y de pensamiento desde el cuerpo. La presentación final del taller entre-medios se tituló Des-Con-Cierto. Desde esta incomodidad y continuando lo iniciado en Des-Con-Cierto, parte de la (in)gestión del FPP fue crear, junto a Maruja García Padilla, el Seminario de prácticas del cuerpo, seminario sombrilla que explora la relación entre las prácticas del cuerpo y la producción de conocimiento desde una perspectiva interdisciplinaria. Como ‘sombrilla’, el curso puede ofrecerse en versiones  diseñadas por diferentes artistas.

Des-Con-Cierto

En su primera versión, invitamos a Pepe Álvarez quién ideó el curso Cuerpo y Archivo: el performance del documento. El seminario que se concentró en los distintos roles que ha ocupado el cuerpo del artista, como posible territorio fértil de escrutinio teórico e historiográfico. Examinó un panorama conceptual, formal y operativo junto a algunos proyectos artísticos que ejemplifican el proceso de investigación histórica como forma de arte. Se estudiaron bailarines y performeros locales e internacionales que han propuesto maneras novedosas de consignar, agrupar y procesar archivos históricos del arte. La fuerza generativa de este proyecto toma forma en la segunda versión del Seminario de prácticas del cuerpo que el artista Aravind Adyanthaya ofrecerá el enero del 2016 bajo el título Reproducción y Recombinación: laboratorio teatral y en el interés de otro artistas en el proyecto. Por medio de la gestión del taller entre-medios y la creación de este seminario se (in)gesta en un espacio alterno y paralelo la oferta curricular del PEMG, y por ende la de la FEG, para contribuir a insertar otras maneras de concebir el conocimiento en el legado moderno-colonial de la universidad.

A partir del Seminario de prácticas del cuerpo, el FPP continuó colaboró con el artista-profesor Pepe Álvarez como enlace organizativo y soporte técnico para [sín]toma de posesión: rompeRformas del archivo-caribe (mayo 2015). [sín]toma de posesión es una versión condensada del seminario, que Álvarez ofreció en el Área académica de la primera Bienal de Performance (BP.15) en Buenos Aires, Argentina. El ejercicio -liderado por Álvarez en Argentina y posibilitado en Puerto Rico por el FPP- se basó en un diálogo vía Skype entre artistas argentinos participantes en la bienal con las artistas Karen Langevin y Nibia Pastrana y los estudiantes del seminario de Álvarez. El FPP armó un archivo virtual de artistas del performance de las décadas de los 70, 80 y 90 de Puerto Rico para que tanto estudiantes del seminario y los artistas participantes el taller en Argentina pudieran estudiar los materiales de archivo que el FPP construyo para re-visitar y re-formulación los documentos. [sín]toma de posesión trabajó la acción performática como acto de consignación y re-escritura historiográfica, concibiéndolas en este caso desde una traducción cultural como forma de arte desde. La metodología se enfocó en la traducción, inscripción y apropiación de los registros, publicaciones y entrevistas estudiados en el archivo digital del FPP. Contribuyendo así a la retroalimentación de la biblioteca de los caníbales del Foro Permanente de Performance.

[sín]toma de posesión

[sín]toma de posesión

3. Facultad de Estudios Generales

Siguiendo a Santiago de Castro Gómez en Decolonizar la universidad. La hybris del punto cero y el dialogo de saberes (2007) el modelo clásico moderno de latinoamericana, y por ende la Universidad de Puerto Rico, arrastra la herencia de un modelo epistémico desplegado por el legado colonial en sus formas de concebir, producir y organizar conocimiento que refuerzan hegemonías culturales, económicas y políticas eurocentradas. La universidad moderna, se postula como ámbito fiscalizador del saber que reproduce al menos “dos tipos de meta-relatos” de función social del conocimiento dentro de un modelo “epistémico moderno/colonial” (Castro Gómez 81).

“El primero es la estructura arbórea del conocimiento y de la universidad […] sus jerarquías, especialidades, los límites que marcan la diferencia entre unos campos del saber y otros, fronteras epistémica que no pueden ser transgredidas, cánones que definen sus procedimientos y sus funciones particulares. Y segundo, el reconocimiento de la universidad como lugar privilegiado de la producción de conocimiento […] que establece fronteras entre el conocimiento útil y el inútil, entre la doxa y el episteme, entre el conocimiento legítimo (es decir, el que goza de ‘validez científica’) y el conocimiento ilegítimo. [L]a función del conocimiento es ejercer un control racional sobre el mundo”, esta “consiste en dividir el objeto en partes, desmembrarlo, reducirlo al mayor número de fragmentos, para luego recomponerlo según un orden lógico-matemático” (Castro Gómez 81-82).

La Facultad de Estudios Generales, como microcosmos de la Universidad de Puerto Rico, es descrito por Mara Negrón en su prólogo de La universidad sin condición, titulado <<Well, you can be one of them, and I’ll be all the rest>> (2002), en términos que “designa una facultad [que] responde a un modelo clásico moderno […] de formación humanista” (Negrón 6) general que se caracteriza por “un pretender sin pretender borrar el cuerpo y el sexo singular de los profesores” (Negrón 9) y estudiantes de su especificidad geo-histórica y corpo-política. La FEG se compone de departamento de Ciencia Biológica, Ciencia Física, Ciencias Sociales, Humanidades, Español e Inglés, los campos de conocimientos en sus más amplios rasgos con los idiomas oficiales de la isla. Como una facultad fundamentalmente eurocentrista y administradora de mitologías occidentales, se nos presenta como un proyecto de modernización, occidentalización y humanización de cuerpos caribeños-coloniales que se presupone así mismo como un paradigma universal de la historia y el conocimiento. Con la ingestión del cuerpo-(con)texto en mente, según a Restrepo y Rojas en La inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos (2010) el eurocentrismo promueve la “subalternización y obliteración de los conocimientos”, prácticas, experiencias y formas de vidas de que son dominados, desestimados y explotados (17). Desde esta óptica, se puede postular al paradigma de los estudios generales, que en este sentido refleja los valores del conjunto de la universidad, extiende como “un proyecto que entiende la modernidad como un proyecto civilizatorio […] del cual se interviene sobre territorios, grupos humanos, conocimientos, corporalidades, subjetividades y prácticas que en su diferencia son producidas como no-modernas” (Restrepo y Rojas 18).

La ‘hybris del punto cero’, propuesto por Castro Gómez, es “la dimensión epistémica del colonialismo”. Esta “se sitúa fuera del mundo (en el punto cero) para observar fuera del mundo. La hybris es un punto de vista sobre todos los demás puntos de vista, pero sin que de ese punto de vista pueda tenerse un punto de vista” (Castro Gómez 82-83). Las prácticas y experiencias corporales, “como conocimientos ligados a tradiciones ancestrales, vinculadas a la corporalidad, a los sentidos y a la organicidad de mundo […] son concebidos como ‘obstáculos epistemológico’ que deben ser expulsado del paraíso de la ciencia y condenado a vivir en el infierno de la doxa” (Castro Gómez 89 y 82). El conocimiento producido por una universidad sometido al modelo epistémico moderno/colonial, produce conocimiento ‘pertinente’ y “útiles a la biopolítica global en la sociedad del conocimiento en una universidad que se factoriza y se pliega “a los imperativos del mercado global  […]  bajo la guía de si mismo (Castro Gómez 85 y 84).

F. Conclusión:

La canibalidad de la ingestión cultural como lectura genealógica de las prácticas y pensamientos artísticos, éticos y feministas-cuir del (con)texto del Programa de Estudios de Mujer y Género y, la re-escritura gozosa de su cuerpo-(con)texto, se construyen a partir de dos años de (in)gestión de proyectos documentales y curatoriales de performance, la construcción e invención de archivo, foros, talleres y seminarios interdisciplinarios de las prácticas del cuerpo y re-escrituras colectivas devoradoras. Que, sin forma ni modales algunos, encuentran en el Programa de Género, una fisura institucional en el cual poder deconstruir los imaginarios hegemónicos del legado moderno-colonia epistémico de la Universidad de Puerto Rico. Esto es, por medio de un impulso decolonial de las maneras disciplinariamente correctas de producir conocimiento en el legado moderno-colonial de la universidad que reside en investigar, documentar y archivar las prácticas del cuerpo. Prácticas usualmente subestimadas, cuando no despreciadas o negadas, por los colonialismos con los cuales re-leer y re-escribir los contextos institucionales hegemónicos.

 Let’s Pretend

Let’s Pretend

En Área de ensayo hay un quinto mueble de madera titulado Let’s pretend. En el mueble, tumbado y de espaldas, está pegado un papel impreso con el prefacio del prologo de Mara Negrón en  La universidad sin condición de Derrida que me sirve para concluir mi reflexión sobre el Foro Permanente de Performance.

“Kitty, can you play chess? Now don’t smile, my dear, I’m asking it seriously. Because, when we were playing just now, you watched just as if you understand it: and when I said ‘Check’ you purred! Well, it was a nice check, Kitty, and really I might have won, if it hadn’t been for that nasty Knight, that came, wriggling down among my pieces. Kitty, dear, let’s pretend-” And here I wish I could tell you half the things Alice used to say, beginning with her favorite phrase “Let’s pretend”. She had had quite a long argument with her sister only the day before – all because Alice had begun with “Let’s pretend we’re king and queens”; and her sister who liked being very exact, had argued that they couldn’t, because these were only two of them and Alice had been reduced at last to say, “Well, you can be one of them, and I’ll be all the rest.”

Alice in Wonderland, Lewis Caroll / Mara Negrón

Al exhibir el prefacio en la exhibición vinculo el Let’s pretend de Alicia con el discurso del ‘como si’ de Derrida. Contrario a la pertinencia, exactitud y utilidad de la episteme en la universidad moderna, el concebir la ingestión cultural desde el ‘como sí’ es asumir Foro Permanente de Performance como la creación de un espacio que, asume otro tipo de discurso artístico, cultural y académico mediante “la experiencia del tener-lugar singular” (Negrón 2002, 7) de las prácticas del cuerpo como instancia (est)ético-político de ensayar otras formas de mirar, pensar, ser y estar en la universidad como posibilidad de invención.

Escrito por Arnaldo Rodríguez Bagué

Tesis de Maestría de Administración y Gestión Cultural

Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras

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